La mamá de Lilian Mariana Villalba, una de las niñas asesinadas por el Ejército paraguayo hace dos semanas, afirmó a Misiones Plural que el grupo de Élite de esa fuerza “les hizo una emboscada” tras ocho meses de buscarlas. Asegura que ni bien su hija ingresó legalmente por Encarnación, “Migraciones paraguayas avisó al Gobierno y comenzó la búsqueda que terminó en el asesinato de mi hija y mi sobrina, porque no fue un enfrentamiento. Lilian era mi hija, no de Magda Meza, como quiere hacer creer el Gobierno paraguayo”. Teme por su vida y las de sus familiares directos.

Por Alejandro Fabián Spivak.

Lunes 14 de septiembre de 2020. Myrian Villalba, la madre de Lilian Mariana Villalba, una de las niñas asesinadas (la otra fue su prima María del Carmen Aurora Villalba, de 11 y 12 años) pidió refugio político para ella y su familia ante la Cancillería Argentina, porque tiene temor del Gobierno paraguayo. “Pedí refugio político para mi madre, para mi hermana (sus nombres no los dio a conocer) y para mí porque temo por nuestras vidas y las de los chicos que estamos criando en nuestra chacra”, en la colonia San Alberto del municipio de Puerto Rico, en Misiones Argentina.
Myrian Villalba no solicitó asilo político sino refugio político dijo a Misiones Plural, porque si bien las tres mujeres (ella, su hermana y su madre) son paraguayas pero tienen la residencia argentina desde hace varios años. “Estoy convencida que al respecto habrá novedades esta semana”, dijo.
La mujer atendió a este medio en el ingreso a su chacra, un predio de unas siete hectáreas ubicado a no más de 400 metros del río Paraná. “Hace más de diez años que vivo en Puerto Rico; conocí el lugar en una oportunidad y me gustó. Nunca me percaté de la distancia que hay entre mi chacra y el río Paraná”, aseguró.
Puerto Rico está ubicado entre la ruta Nacional 12 y el río, a medio camino entre Posadas y Puerto Iguazú, y a sólo 34 kilómetros de la ruta Nacional 14, que corre en paralelo al río Uruguay, límite con el Brasil, una salida “obligada” hacia el Estado de Río Grande Do Sul.
Villalba vive en una zona de chacras productivas y de casa de clase media “acomodada”, con algunas residencias de familias de similares condiciones económica y al costado de un camino vecinal que finaliza en el Paraná, a la altura de Puerto Triunfo, el poblado paraguayo más cercano. Su chacra está cerrada con portones de madera y cercada con alambres de púa. La vivienda está dentro de predio aunque la entrevista con Misiones Plural tuvo lugar fuera del predio privado, en la entrada principal.
La mujer puso una condición para el reportaje: sin grabaciones (ni para radio o televisión): “prefiero bajar los decibeles; estuve muy expuesta esta semana”, dijo, para prometer después informar sobre las novedades del caso que la afecta.

“Intentarán involucrarnos en ilícitos”
El cronista explicó que este medio no pretende ningún abordaje amarillo que exponga el dolor de una madre que pierde a familiares directos (hija y sobrina) sino tratar de entender los sucesos previos que llevaron a las niñas hasta el campamento donde fueron asesinadas.
A partir de la muerte de las niñas, la mujer teme por el futuro suyo y de otros familiares. “Cómo le dije, deseamos el refugio político porque estoy convencida que el Gobierno paraguayo va a venir por nosotros a Puerto Rico. Van a buscar la forma de involucrarnos en cosas ilícitas. El Gobierno de Mario Abdo Benítez es capaz de cualquier cosa, inclusive de buscar gente de este lado para que, por ejemplo, nos plante drogas en nuestra chacra y nos puedan culpar de un delito y lograr que volvamos a Paraguay”.
Si bien asegura que es una mujer fuerte, teme “por mi madre, mi hermana y los chicos que viven acá. El lunes pasado, mientras yo daba una conferencia de prensa en la plaza (Nueve de Julio) de Posadas, frente a Casa de Gobierno, me dijeron que supuestos periodistas misioneros vinieron hasta mi casa para hacerme una nota, cuando todos sabían que yo estaba en Posadas. Eso es muy raro”, reflexionó.
Myrian es abogada y agricultora. Se recibió en Paraguay. Desde Puerto Rico lleva adelante la defensa de una de sus hermanas, integrante del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), detenida en una de las cárceles de ese país. “Desde aquí llevo adelante la causa de mi hermana detenida, integrante del EPP, aunque la firma de los escritos lo hace una colega en Asunción. Aquí –en Puerto Rico- vivimos del auto consumo. Antes de la cuarentena vendíamos parte de lo que producimos; pero ahora solo tenemos para el autoconsumo” de los adultos y, al menos, diez chicos: “hijos míos –no dijo cuántos- y sobrinos cuyos padres residen en Paraguay”, dijo precisando solo que “todos los chicos son argentinos y van a la Escuela 228, a unos mil metros de la casa, donde también asistían mi hija y sobrina. Ellas cursaban el sexto grado y cuando viajaron –a Paraguay, a través de Encarnación-, como no tenían que promocionar materias, terminaron una semana antes las clases”.

“Preparado por el Gobierno paraguayo”
Myrian Villalba asegura que acompañó a su hija hasta Encarnación, el 20 de noviembre. Cruzaron de manera legal y la entregó a gente de mucha confianza de la familia para que la lleve a encontrarse con su padre, a quien no conocía, y deseaba conocerlo. Usted sabe –dice., cómo son los nenes cuando comienzan la adolescencia; hasta que no consiguen lo que desean, no paran”.
“Mi hija entró legalmente a Paraguay, por Encarnación –no explica el ingreso de su sobrina a Paraguay- y estoy convencida que ni bien entró al país, desde Migraciones paraguayas avisaron al Gobierno y desde ese momento comenzaron a preparar el asesinato de mi hija y mi sobrina. Tuvieron ocho meses para buscar a las niñas y cuando las hallaron, prepararon el supuesto enfrentamiento, porque no fue un enfrentamiento con el EPP. Fue un asesinato”, asegura.
“¿Por qué cree que las mataron, cuando podrían haberlas detenido?”, pregunta el periodista. “Las torturaron y las mataron porque estaban convencidos que ni bien me enteraba del asesinato de mi hija, iba a cruzar a Paraguay a buscar el cuerpo y ahí me iban a detener, al igual que a mi hermana. También esperaban que los padres de ambas salgan de la clandestinidad y, de esta forma, detenerlos”, insiste.
“Las mató el grupo de Élite del propio presidente Abdo Benítez, un títere del expresidente Horacio Cartes y del presidente norteamericano Donald Trump. Mario Abdo Benítez es hijo del secretario privado de Alfredo Stroessner, el dictador que destrozó el país. Abdo Benítez, entre otros, tiene el apoyo del Gobierno colombiano; es más, esta semana llegaron funcionarios del Gobierno colombiano para felicitar al presidente”, dice la mujer.

Sin contacto desde diciembre
Myrian Villalba dijo que el 5 de diciembre fue el último día que tuvo contacto con su hija. “Yo la dejé en manos de una persona de confianza de mis hermanos en Encarnación, el 20 de noviembre; mantenía contacto con ella pero los primeros días de diciembre ese contacto se perdió. Yo me enteré por una persona que el Ejército de elite estaba buscando a mi hija y a mi sobrina. En estos ocho meses no mantuve contacto con ellas, ni con su padre”.

-¿Usted dijo que tenía previsto que su hija regrese antes del comienzo de clases?
-Ese era el trato con el padre, pero en diciembre, como le dije, perdí el contacto con mi hija y con él.

-¿No pudo contactarse a través de sus hermanos o hermanas?
-Con ellos hablo asiduamente; pero no pude contactarme con el padre de mi hija; parece que mis hermanos y hermanas tampoco. En todo momento como madre pensé en viajar a buscar a mi hija, pero el miedo a las fuerzas de élite y después el Covid19 hizo que me quedara en Puerto Rico, explica.

Asegura que su hija y sobrina debían estar en Puerto Rico para el comienzo de las clases. “En ningún momento estuvo previsto que se quede con el padre en la clandestinidad. Mi hija ingresó legalmente e iba a salir por Encarnación de la misma forma, por eso es ridículo que se diga en Paraguay que la entregue para que la reclutasen en el EPP”.

Un trofeo, mártires
La charla es distendida y cordial aunque se quedó callada ante algunas preguntas. Myrian Villalba está convencida que las muertes de su hija y su sobrina “fue un trofeo de guerra para el títere del presidente Abdo Benítez y así lo mostraron en el país y el mundo”. Cuando se enteró de las muertes, pensó “en cruzar el río Paraná” o en solicitar la extradición del cuerpo de su hija, “pero luego decidí que lo mejor era que descanse en paz en Paraguay. Sólo solicité a la Cancillería Argentina que por favor envíe peritos forenses para que se exhumen los cuerpos y se haga una nueva autopsia. Las dos niñas son mártires. Los campesinos se unieron para acompañar su inhumación y pedir justicia”, reflexionó.

-Se dice que Liliana, su hija, en realidad no era su hija biológica sino hija de la líder Magda Meza que al parecer en 2010 cruzó embarazada a Clorinda (Formosa); inclusive se habla de que la Gendarmería Argentina fue advertida de su cruce por el Ejército paraguayo y que ni bien nació la niña, le fue entregada en adopción a usted y anotada como suya, en Formosa….
-Se dicen muchas cosas. Se dice también que no iban a la escuela en Puerto Rico sino en Pedro Juan Caballero; o que no iban a regresar porque las envié para ser reclutadas en el EPP. Todo eso lo manda a decir el Gobierno del títere Ado Benítez para justificar un asesinato porque, reitero, no fue un enfrentamiento.

Myrian asegura que se enteró del hecho por los medios paraguayos y argentinos. “Cuando leí y escuché la radio, enseguida dije ‘es mi hija y mi sobrina’; lo corroboré al día siguiente de la masacre”.

Lugo, “un traidor”
Myrian Villalba trata de hablar lo menos posible del Ejército Popular del Pueblo, al cual adhiere y en cierta forma es su abogada porque en la charla dejó entrever que no solo sigue la causa penal de su hermana. “Paraguay es manejada por grandes terratenientes que explotan a los campesinos”.
Se abstiene de decir cómo inició el EPP su financiación y si fueron las Farc colombianas u otros grupos revolucionarios latinos –y de Centro América- quienes les dieron apoyo en los primeros años. Tampoco habla de los secuestros ni de los atentados que se le atribuyen al EPP. Inclusive se abstuvo de confirmar si el secuestro del exvicepresidente Oscar Denis y su secretario lo llevó adelante el EPP. “No sé nada de lo que sucede allá”, afirma.
Pero sí admite que está enojada con el expresidente Fernando Lugo y que no le sorprendió el apoyo al Gobierno de Abdo Benítez de parte del Frente Guazú, que emitió un comunicado después del asesinato de las niñas y en respaldo al actual Gobierno. “Lugo nos acompañó en la lucha en favor de los campesinos desde que era Obispo, cuando conformamos la Organización Lucha por la Tierra, pero en 2010 se dio vuelta al promulgar la ley 4024 Antiterrorista; a partir de ese momento cada uno eligió un distinto camino”, dijo.
Con la promulgación de esa ley, el EPP entró en la clandestinidad.
“En Paraguay todos son títeres de Trump y de Cartes. De hecho, Horacio Cartes maneja el actual Gobierno; maneja los negocios clandestinos de cigarrillos; está vinculado con todos los negocios turbios; es un hijo dilecto de Stroessner, al igual que Abdo Benítez”.
Para Myrian Villalba, su país natal, Paraguay, no tiene salida “con estos tipos de Gobiernos; no tiene salida y la lucha continuará. Se debe liberar al pueblo de los terratenientes paraguayos, de los terratenientes brasileños e inclusive de los terratenientes menonitas”, enfatizó.