Asegurar el derecho por el acceso a la provisión de agua potable en cada hogar misionero es uno de los objetivos de las políticas públicas del gobierno provincial, y por ello se intensifican planes estratégicos para garantizarla en cada comunidad. Una de las alianzas más importantes en la que el Estado avanza para alcanzar esa meta, es a partir de la prestación del esencial servicio a través de entidades asociativas, tales como la Cooperativa de Electricidad de Eldorado Limitada, concesionaria de la prestación tras el traspaso de la Administración Provincial de Obras Sanitarias (APOS) en los comienzos de la década del 90.
Con más de 17.800 conexiones activas, la CEEL posee una planta de tratamiento y producción de 800 metros cúbicos hora de agua potable, con la que afronta una creciente demanda, tanto por el propio crecimiento demográfico que ha tenido la ciudad en los últimos años, como por las particularidades del consumo. Es por ello, que desde el año 2012 se inicia el diseño de los primeros anteproyectos tendientes a construir otras plantas potabilizadoras con las enfrentar este nuevo y desafiante escenario.
En la actualidad, y por la prolongada sequía que se registra en la región, la CEEL tiene un déficit de abastecimiento del arroyo Piray Miní, curso que represa para captar el agua y bombearla hasta la planta de tratamiento; por ello, ante lo complejo de la situación, la concreción de alternativas resulta imprescindible, y es así que se trabaja en dos nuevas plantas, ubicadas sobre la ribera del río Paraná, en los barrios Pinares y Paticuá. La planta del barrio Pinares está ubicada en un predio que perteneció a la Cooperativa Agrícola Eldorado, y tras estar por más de 20 años abandonado, fue adquirido por el Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (Iprodha) quien cedió a la CEEL terrenos e infraestructura existente para su remodelación y puesta en funcionamiento. Los primeros trabajos para la readecuación total de la planta comenzaron en el año 2017 y tiene ahora la capacidad de producir 300 metros cúbicos por hora. “Ya realizamos las pruebas hidráulicas y comenzamos a trabajar en las pruebas del sistema de tratamiento, lo que nos va a permitir comenzar a producir agua potable”, aseguró el ingeniero César Esterche, jefe del sector Aguas de la CEEL. “Si bien resta incorporar todas las cañerías de distribución, estamos avanzando para disponer del agua tratada ni bien podamos comenzar los trabajos. La planta de Pinares posee el sistema Pulsator, de decantación con manto de fango, con las ventajas de consumo reducido de energía y de reactivos; será la primera planta de su tipo en el NEA, y nos ayudará en las redes de distribución con un 30 por ciento de capacidad por encima de lo producido por la planta del kilómetro 9”, destacó Esterche.
La demanda en el consumo de agua potable de Eldorado es creciente y sostenida, y se ha incrementado en estos tiempos de pandemia; “todo repercute en el sistema de captación, producción y distribución, en especial en los puntos más alejados”, explicó Esterche, quien aseguró que las decisiones tomadas en materia de previsilidad por parte del Consejo de Administración de la CEEL fueron muy acertadas, “una de ellas fue la incorporación de una planta móvil, con la que estamos abasteciendo a toda la zona de Pinares; estructura que, cuando pongamos en marcha el sistema de producción de agua potable, podremos trasladar a otro sector de la ciudad donde tengamos problemas de demanda”.
Con Paticuá se asegurará la provisión de agua por treinta años
La planta de Agua en Paticuá se licitó en el año 2015, y a partir de 2017 se iniciaron los movimientos y consolidación de suelo para una obra que prevé la construcción de 4 módulos de 350 metros cúbicos, y está proyectada para el abastecimiento del servicio de agua potable en Eldorado, al menos por treinta años. “Su ejecución será en etapas y con ellas vamos a aumentar la producción de agua potable; su capacidad total llegará a 2.800 metros cúbicos, si pensamos que en la actualidad producimos 800 metros cúbicos y estamos al límite de respuesta del sistema, su proyección es estratégica tanto en la producción como en la distribución, con troncales que aumentaremos de 500 a 700 milímetros. La toma tendrá un ducto que captará el agua del río Paraná por gravedad, ingresará a las torres y de allí será bombeada a la planta de tratamiento. La idea es que las plantas ubicadas sobre el río Paraná abastezcan la zona oeste, mientras que la planta del kilómetro nueve responderá al sector este de la ciudad”, adelantó el responsable del sector Aguas de la entidad cooperativa.
El trayecto original del ducto de la planta de Paticuá está previsto atraviese la ruta nacional 12 y se empalme con la actual cañería de la planta céntrica, lo que permitirá -al habilitar el segundo módulo, parar esa planta y realizar los mantenimientos necesarios, ya que al decir de Esterche “en la actualidad no podemos hacerlo, porque los usuarios consumen todo lo producido. Somos conscientes que entramos a un período anual de calores sofocantes, pero insistimos siempre en solicitar el uso racional del agua; un ejemplo de ello es el mantenimiento anual de las piletas, utilizando los productos pertinentes para conservarla y evitar su recambio, ya que estas acciones impactan directamente en el servicio y dificultan trasportar el agua a los sectores más alejados”.
Los pasos institucionales en la gestión de las plantas de agua potable dados por el concesionario fueron acompañadas por el Gobierno Provincial; vale señalar que días atrás el gobernador Oscar Herrera Ahuad encabezó una recorrida –junto a miembros del Consejo de Administración de la CEEL y autoridades municipales- para supervisar las tareas en ambas obras, garantizando la licitación para la adquisición de los caños troncales que serán utilizados en la distribución del esencial elemento desde el acueducto Pinares. “Siempre hemos resaltado la muy buena predisposición del Estado Provincial para atender nuestras peticiones, y en particular dar respuesta ante obras trascendentes como en las que se está trabajando para resolver una acuciante problemática, cual es el servicio de agua potable de Eldorado. A través de la comunicación permanente con Joaquín Sánchez, presidente del Instituto Misionero Agua y Saneamiento (IMAS), hemos podido avanzar en el abordaje de decisiones planificadas que requieren una situación tan puntual como es la del servicio del agua potable, proyectándolo a los próximos treinta años con la planta en Paticuá. Sabemos de la gran responsabilidad que significa abastecer a toda la comunidad, y por ello trabajamos cada día, asegurando el servicio a las familias de Eldorado. Atravesamos ahora una situación muy preocupante porque la sequía afecta la captación de agua del Piray Miní, pero hemos tomado previsiones para un futuro inmediato con los trabajos que llevamos adelante en la planta de Pinares”, informó Alberto Romero, presidente de la CEEL.
