Tras un año de gestión -con un cuadro de resultados en llamas y deudas acumuladas por más de 3.000 millones de pesos, la asamblea desistió analizar el balance mamarracheado y lo prorrogó hasta el 28 de enero. Aunque rápidos de reflejos sin embargo, decidió que los consejeros de la mesa ejecutiva debían ser reconocidos por tal loable tarea y fuera aumentado su lucro cesante a $310.000 mensuales (un 400%), de acuerdo a lo solicitado por una delegada afín que -impactada por la probada austeridad y solvencia conductiva- no contuvo su deseo de reparar con justicia semejante esfuerzo y consiguió el disciplinado acompañamiento de sus pares verdes.

En el comienzo de la septuagésima década de servicios, NUESTRA Cooperativa de Electricidad de Eldorado encamina sus pasos hacia las más oscuras fauces del abismo, emulando la antológica obra de Gabo: “Crónica de una muerte anunciada”.
Por Pedro Krulewesky – Periodista
