Como definiera con precisión infalible el electo gobernador misionero Hugo Passalacqua al arrojar la frase “la cosa no está fácil”, así podría describirse la situación que se vive en Eldorado tras la presentación del pedido de pase a planta permanente de agentes municipales actualmente en planta temporaria, de acuerdo a lo que establece el Estatuto Municipal vigente –desde 1990- y cuya actualización está pronta a comenzar tras la convocatoria que hiciera recientemente el Concejo Deliberante para cumplir los contenidos de la nueva Carta Orgánica.

El sacudón que movió del “cada uno en sus cosas” a la sociedad eldoradense tras los comicios del 7 de mayo, fue la nota ingresada por el Departamento Ejecutivo Municipal el pasado lunes 15 por mesa de entrada del legislativo local y dirigida a la presidente del cuerpo -Lorena Cardozo, a través de la cual se solicita la aprobación de un listado de 177 agentes municipales del DEM y 8 del propio poder deliberativo.                                                                                                                                                                    Bastaron unos minutos para que ese listado se instalara en las redes sociales y su amplificación rodara imparable como una inmensa bola de nieve pendiente abajo; y así también de veloz fue el repudio del gremio UPCN respecto a la publicidad dada con su publicación, (no se recuerda antecedente de divulgación de ninguna lista de empleados en igual situación) lo que para la entidad sindical representa “una lesión en el derecho a la privacidad y se ha pretendido tergiversar el objetivo de la pretensión del intendente Fabio Martínez en dar estabilidad a todos los trabajadores municipales de planta temporaria. El pase a planta permanente no modificaría el presupuesto municipal dado que ya se aportan los beneficios previsionales sociales, como así también los haberes, que se encuentran imputados en la partida presupuestaria vigente”, informaron los delegados gremiales de UPCN en una misiva dirigida a Lorena Cardozo con fecha de este miércoles.

El debate público comenzó a crecer mientras se adentraba en los intrincados pasadizos de la administración pública, los derechos laborales y la infaltable brocha con una amplio colorido de interpretaciones políticas acerca de un hecho que es legal, de uso y costumbres; y con el adicional de sobrados antecedentes a lo largo de las diferentes administraciones municipales que tuvo Eldorado –así como ocurre en las comunas de toda la provincia, el propio estado provincial y por supuesto, en el ámbito nacional.

 Si bien hay aspectos que no pueden soslayarse, y el número de empleados que buscan ser promovidos a planta permanente es el más saliente, el viejo apotegma “todo lo que no está prohibido, está permitido” expresa la delgada línea en la que los poderes del estado eldoradense deberán moverse para determinar una solución al conflicto planteado.                                                      En tal sentido, una propuesta mediadora surgida del edil Sebastián Tiozzo es la de requerir al Ejecutivo -en un plazo de diez días, la información de cada empleado; es decir la fecha de comienzo de sus actividades; el sector y las tareas que realiza el dependiente, y además un informe de costos que representaría su inclusión a Planta Permanente.

Tal vez resulte oportuno incluir en este ensayo algunos ingredientes ineludibles que podrían ayudarnos a comprender este conflicto, su profundidad y alcance.                                                                  El primero revela la necesidad de la población de contar con un empleo; para ello se capacita, milita en (todos) los partidos políticos, da de sí lo mejor por alcanzarlo y satisfacer así sus necesidades, y en muchos casos, las de su familia.                                                                                                                                 ¿Y por qué lo hace adhiriendo a un grupo político? Porque está más que claro que no sobran las oportunidades en un mercado laboral tan competitivo, con contextos críticos en lo económico y con la voraz inflación devorándolo todo.                                                                                                                                  No es novedad que el Estado es quien a través de planes sociales –o bien por la contratación de servicios, se ha convertido desde hace muchas décadas en el empleador más constante en nuestro país. Y la Municipalidad de Eldorado no podría ser una excepción ante semejante escenario. Y lo viene demostrando con la incorporación de recurso humano –calificado o no, de manera sistemática. Esta situación podría explicar la existencia de numerosos “clanes familiares” en la administración, o bien la sobredimensionada planta de empleados en el Concejo Deliberante de Eldorado –muy por encima de cien (100); lo que por punto comparativo -y a pesar de lo odioso que resulte hacerlo, en el poder deliberativo de Montecarlo –compuesto también por 7 concejales, trabajan de manera efectiva y comprobable no más de quince (15) empleados. Dejo abierta la consideración a semejante contraste.

Ahora bien; si detrás de cada trabajador municipal hay una historia de vida y compromiso; la situación del ciudadano emprendedor (el “de a pie”) es tan compleja para resolver lo cotidiano -desde una pyme, un comercio, industria o una empresa, que apenas enterado de “la lista de casi 200 nuevos empleados en la muni” no se guardó calificativos en su descontento y cargó contra el fundado temor de más presión impositiva para sostener a “esos nuevos vagos”.                                            Sin embargo, los destinatarios así descalificados no son otros que los que recolectan los residuos todos los días del año; los que desafían condiciones climáticas adversas para cumplir con sus tareas al aire libre; los que empatizan con los contribuyentes en los trámites cotidianos; son quienes trasnochan para llevar servicios y entretenimiento a los barrios; los que con sus manos embellecen y tratan de mantener el mejor aspecto de la ciudad; son quienes asisten y contienen a los más postergados. En definitiva, son el alma de la comuna; por lo menos en su mayoritaria expresión.

 El rol de los gremios

Tras la solicitud del DEM para la incorporación a planta permanente de personal temporario han surgido no pocos cuestionamientos hacia el liderazgo sindical municipal, y sospechado incluso de su genuina representatividad. Lo que nos provoca la siempre conveniente ejercitación de nuestra memoria, como así también el repaso por el proceso y actualidad de derruidas instituciones del país, ejemplificando su extremo en el Poder Judicial de la Nación.                                                                      En una sociedad empachada de individualismo, negar lo colectivo no es sorprendente; sino un rasgo que evidencia la fragmentación tras una zanahoria cada vez más esquiva. A ello debemos sumar la penosa “contribución” de quienes utilizan las formas asociadas en su propio beneficio ha contribuido a abonar esta distintiva señal de la época; y conjugar “nosotros” resulte utópico frente a la vana promesa de “salvarse”. ¿Pueden los gremios quedar fuera de todo señalamiento?; en absoluto.                                                                                                                                                                              Como custodios de derechos laborales es frecuente estén “en la mira”, y su conseguido desprestigio muchas veces lo han merecido. Aun así representan una forma de sostener vigentes banderas que enorgullecen a la especie humana; desafiando los inconmensurables saltos tecnológicos y científicos que dotan de herramientas “más baratas y sin conflictividad” a este nuevo mundo productivo.              Los delegados gremiales de UPCN debieron soportar las acusaciones de favorecer a familiares y amigos en el listado presentado; y los propios empleados temporales (con la “filtración” de la lista) el agravio y la defenestración como si fueron representantes del mismíso infierno.                                ¿Cuándo fue la última designación de los delegados gremiales? No hubo tal designación. Los delegados son ELEGIDOS por sus propios compañeros de trabajo en comicios fiscalizados por las autoridades competentes y tienen legítima representatividad.                                                                              Sin pretensiones de enjuiciar; ¿alguien desconoce que gremios como el de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) resulta siempre funcional a los oficialismos gobernantes, con quienes colabora electoralmente?                                                                                                                                                  No debería en tal caso desconocerse; así como tampoco la “tradicional” contratación a discreción de recurso humano por parte del administrador municipal de turno. Así lo hicieron hasta ahora.            ¿El debate iniciado culminará en el final de esta modalidad en la Municipalidad de Eldorado?              La exposición pública del proyecto de pase a planta permanente de empleados de la Municipalidad de Eldorado sugiere “la inauguración” de una nueva manera de resolver situaciones comunitarias en el ámbito local (todo se “acordaba” tras las sombras anteriormente) y representa una segunda oportunidad para toda la sociedad.                                                                                                            

Los que nos gobiernan deberán esforzarse en representarnos como si recibieran el mandato directo e inapelable de una asamblea pública, rindiendo cuentas al único soberano que tolera la República: su Pueblo.

Por Pedro Krulewesky – Periodista

Imagen: gentileza stopenlinea.com.ar

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