María Ovando fue condenada recientemente a 20 años de prisión en la ciudad de Eldorado, Misiones, por “no impedir” abusos sexuales contra sus hijas presuntamente cometidos por dos jóvenes. Se trata de la segunda causa en la que la justicia misionera criminaliza a Ovando por no cumplir con el deber de cuidado de sus propias hijas. En 2012 fue absuelta por el delito de abandono de persona de una de sus hijas que falleció por desnutrición. El fotorreportaje integral realizado por el fotógrafo Matías Bordón en conjunto con un equipo periodístico del medio de comunicación Tierra Roja aborda la segunda causa que enfrentó María y narra su historia y la de los otros dos imputados.

La fotocobertura contiene imágenes inéditas del juicio que se desarrolló a puertas cerradas, con motivo de la situación sanitaria y la preservación de la intimidad de las víctimas, entre los días 21 de septiembre y 28 de octubre de este año. Puede accederse a la misma a través de la web del colectivo de comunicación transmedial Tierra Roja, ingresando a www.tierraroja.com.ar

El material se presentó en el contexto de una conferencia de prensa virtual realizada por el Equipo Misionero de Derechos Humanos, Justicia y Género que asiste a María Ovando en su defensa, un equipo interdisciplinario integrado por profesionales del campo jurídico, de la comunicación, la antropología y el trabajo social. En la misma conferencia, la defensa anunció la presentación de un Habeas Corpus en favor de la liberación de la condenada firmado por la madre de plaza de Mayo Nora Cortiñas.

Numerosas organizaciones feministas y de Derechos Humanos cuestionan duramente el fallo del Tribunal Penal Oral N°1 de Eldorado y reclaman la absolución y liberación inmediata tanto de María como de los otros dos imputados, por considerar que se trata de un fallo sesgado, sin perspectiva de género y donde los hechos no están correspondientemente acreditados, precisados y circunstanciados.

El Equipo de Defensa sostiene además que la acusación del fiscal estuvo cargada de un discurso de odio, que hace pesar sobre María el estigma de “mala madre” y asegura que se trata de una causa revancha. En 2014 María presentó una demanda contra el Estado por daños y perjuicios por los casi 2 años que estuvo presa desde 2012 sin haberse corroborado su culpabilidad y tener condena firme. Poco tiempo después la justicia de Familia de Eldorado decidió quitarle el cuidado de sus hijas y la justicia penal inició su persecución por una denuncia de abuso. Para la defensa se trata de una respuesta corporativa brutal del poder judicial que busca amedrentar y disciplinar al movimiento feminista y las luchadoras sociales.

Fuente: TIERRA ROJA

Comunicación Popular Transmedia

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