En un llamado urgente para frenar el desmonte que está sufriendo en sus territorios ancestrales la comunidad originaria Tacuapí Miní, en la localidad Mado Delicia, Provincia de Misiones, la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Tierra (UTT) insta a los Estados provincial y nacional a cumplir con el relevamiento territorial que determinó las tierras como parte de dicha comunidad. Además, exhorta a paralizar inmediatamente las topadoras que continúan arrasando con el monte nativo, en defensa de la tierra ancestral y del invaluable patrimonio natural de Misiones.
«Estamos en un momento crucial para nuestras comunidades y nuestro entorno, donde más que nunca debemos proteger la biodiversidad y el patrimonio natural. Es muy doloroso ver cómo este desmonte arrasó con más de 10 hectáreas de la selva misionera, afectando de forma irreversible al ambiente donde habitamos y producimos”, indicó Miriam Samudio, delegada provincial UTT Misiones.
“Hoy nos encontramos con este panorama desolador, y sin ningún tipo de respuesta por parte de las autoridades. El monte es una parte esencial de nuestra identidad y subsistencia, y esto es una condena a la desaparición para nuestro pueblo. Fue muy doloroso escuchar durante la madrugada el ruido de las motosierras y amanecer con árboles y plantas arrasadas», expresó Francisco Silva, cacique de la comunidad Tacuapí Miní, integrante de la UTT.
En un contexto de crisis ambiental, el avance del extractivismo y la vulneración de los derechos de los pueblos originarios, principales defensores de la Naturaleza, ponen en peligro el equilibrio ambiental y la propia subsistencia de quienes habitan esas tierras, produciendo alimentos en armonía con el ambiente desde tiempos ancestrales.
Por esto, la UTT convoca a la unidad de la sociedad civil, las organizaciones no gubernamentales y la ciudadanía consciente, en la lucha por la defensa de la riqueza natural y cultural de Misiones, exigiendo a las autoridades correspondientes que tomen medidas inmediatas para detener este ecocidio, y que apliquen de forma efectiva los derechos indígenas establecidos en la Constitución y diversos tratados internacionales.
La decisión de detener el desmonte y proteger las tierras de las comunidades originarias no solo es un acto de justicia, sino un paso fundamental hacia un futuro posible.
