Hace unos días publiqué un pedido para que me informaran qué acciones concretas contra el aborto habían realizado los que se oponen a la legalidad del mismo.
Pasó el tiempo y no tuve ni un solo comentario de alguien que haya denunciado a una clínica o a un doctor por realizar abortos clandestinos. Con esto se confirma que en realidad no son militantes de la vida, sino militantes de seguir con el millonario negocio de la clandestinidad.
En mi caso, como no me gusta vivir con anteojeras, prefiero la legalidad y por eso lucho y acompaño el reclamo para que el aborto sea ley en la Argentina.
Por Pablo Camogli
