Este es un fenómeno “cultural” muy arraigado en la Provincia de Misiones, conocido por todos pero que solo tomo trascendencia pública ahora con el endurecimiento de los controles de frontera por el Covid 19. Desde tractores pequeños hasta grandes topadoras, desde herramientas chicas a maquinaria agrícola pesada, desde semillas e insumos agrícolas a agrotóxicos de uso prohibido. Todo pasa.
Con la excusa de que es incontrolable la boscosa e impenetrable frontera, se liberó la zona. Ahora estan saliendo a la luz las presiones políticas y económicas de los productores para que les permitan seguir operando así. La solución solo llegará cuando a toda la provincia se la declare ZONA FRANCA.

Por Ronald Vera. Ingeniero. Consultor internacional en industrias madereras y calderas. Docente universitario.

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