Campanazo para anunciarse -porque el sonido de los timbres perturban su paz; y el esplendor de la Naturaleza asoma en cada rincón.
A pura sonrisa los anfitriones te acarician el alma en un abrazo y sentís que los apuros -y males del mundo, desaparecen con el pestañeo de su mirar luminoso.


Aman compartir y no lo disimulan. Se empachan dando y te arrancan promesas de una próxima visita.
Crearon un vergel en Eldorado con el tesón de sus sueños y el empecinamiento por alcanzarlos.
Faros de un universo que emerge victorioso a la condena cruel de nuestro cotidiano.
DIOS bendiga a Isabelitas y Jorges, y su Gracia los multiplique.

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