La profesora de Historia y Directora de la Escuela Provincial de Comercio 19 de Eldorado, Tomasa González, recordó la emblemática figura del General Martín Miguel de Güemes, de gran accionar para la defensa de la independencia argentina, y en cuya memoria por el día de su fallecimiento se conmemoró este 17 de junio el 200º aniversario.
Entrevistada por Multimedios Génesis de Eldorado, la docente resaltó el rol protagónico de Martín Miguel de Güemes, quien nació en Salta el 8 de febrero de 1785 y a los 14 se años se incorporó como cadete de una Compañía del Regimiento Fijo de Infantería de Buenos Aires, para luego participar en la defensa nacional durante las invasiones inglesas de 1806 y 1807. Tras la Revolución de Mayo y la instauración de la Junta Provisional de Gobierno de 1810, comenzó la lucha de los realistas contra el ejército patriótico y revolucionario. En el contexto de ese proceso histórico, la figura de Güemes fue fundamental para defender las fronteras del norte del país.
Este héroe gaucho fue una figura imprescindible para la contención de las tropas españolas que le posibilitaron al general José de San Martín encarar el cruce de los Andes y desarrollar con éxito la campaña libertadora. “Los hombres y la historia han sido bastante injustos con Güemes; hay dos historiografías bastante bien definidas: una contada por los ganadores y la otra una versión revisionista tratando de rescatar la figura y valorando la lucha de tantos hombres que hicieron camino para la creación y grandeza de nuestra Patria», destacó. «Güemes no solo fue una pieza clave en las campañas del general San Martín, sino de todo el proceso independentista del Río de la Plata. Con el paso de los años, Güemes sumó experiencia militar y se puso al frente de la resistencia a los realistas en su provincia natal. Fue vital en el intento por recuperar el valioso territorio del Alto Perú, y por lograr impedir la comunicación entre los opositores al nuevo régimen y los realistas. En 1814, José de San Martín lo puso al mando de la Avanzada del Río Pasaje, iniciando la Guerra Gaucha y en 1816 le encomendó la defensa de las Provincias Unidas y la seguridad del Ejército Auxiliar del Alto Perú. Las milicias gauchas de Güemes pasaron a desempeñarse como ejército en operaciones continuas, al servicio de la Patria. Había armado un movimiento de infantería llamados los gauchos infernales -por llevar ponchos rojos, y desde Salta frenaba los intentos invasivos de las tropas realistas que venían desde el Alto Perú para atacar la región», resaltó González.
El ejército conformado por Güemes fue -en su gran mayoría, con gente socialmente excluida, aunque el propio Güemes pertenecía a un sector acomodado de la sociedad salteña. «Aún así, siempre consideró a los gauchos como sus pares y de ellos fue su caudillo. Sin embargo, los miembros de la clase social de donde provenía fueron quienes terminan traicionándolo con los realistas, y esa fue la forma en la que pudieron derrotarlo. Güemes muere a los 36 años el 17 de junio de 1821 y sus restos descansan en el Panteón de las Glorias del Norte de la República, ubicado en la Catedral Basílica de Salta. Fue el primer gobernador elegido por el cabildo salteño en 1815, aunque no todos habían acatado su autoridad. Era una época en la que las provincias no tenían límites geográficos bien establecidos y Salta era el centro de buena parte de la región norte del país».
La profesora Tomasa González nos recuerda que «a Güemes la Historia siempre lo reconoció aunque no como un héroe, por ello la importancia que adquiere la determinación en 1999 del Congreso Nacional que a través de una ley instituye el 17 de junio como el Día Nacional de la Libertad Latinoamericana; y en el año 2006 el propio Congreso lo declara Héroe Nacional, haciendo justicia con alguien que fuera muy importante en el proceso independentista argentino».
Para González es vital rescatar el patriotismo de hombres como Martín Miguel de Güemes, «ya que marcaron a fuego el destino de nuestra Argentina, por lo menos en aquel proceso independentista. Creo que debemos reflexionar acerca de lo que estamos haciendo hoy como sociedad, con debates abiertos y participativos. Nuestros héroes deben ser recordados mucho más, y no solo en el ámbito escolar; los propios medios de comunicación juegan un rol gravitacional en el rescate y es muy bueno que resalten los días patrios, conmemoraciones y los actores de nuestra patria. Tal vez creando Ateneos en nuestras localidades podamos construir esos espacios de debate y conocer un poco más de nuestra historia, la historia latinoamericana en el contexto mundial y debatir los hechos históricos hasta la realidad de nuestros días», concluyó
