En este día tan especial compartimos las palabras de Manuel Parodi, hijo de Parodi Ocampo y Teresa Franzen, hermana de Luis Arturo Franzen;
“Hoy, después de cuarenta y cuatro años recibo tu cuerpo a la distancia, casi te doblo en edad, tenés nietos. Ni conociste la nieve, ni nos ensuciamos en la tierra colorada. Y acá nos encontramos hoy. En una acertada ilustración “nadie es la Patria, pero todos lo somos”.
Generalmente, los hechos traumáticos de la historia se encuentran sepultados en el silencio o un absoluto repudio, pero en nuestro país existe hoy una parcialidad orgullosa.
Es así que se presentan las criaturas cancerígenas, magistrados del negacionismo, dispuestos a ocupar cargos de mayor relevancia.
Cuando las condiciones para una armonía superadora están disminuidas por la desigualdad, es donde nos encontramos con el desastre, es una consecuencia directa del fracaso moral.
Cómo pueden sentirse orgullosos de mostrarse enemigos de la ética humanista. Qué sentido encuentran en discutir el número de víctimas, como si esto atenuaría en algo la gran herida causada tanto a las familias como a las instituciones.
El patrimonio cultural, la guía que marca el rumbo de nuestro país, se encuentra acosado por el odio.
Los derechos humanos, la ambición más noble de las sociedades modernas, un escudo donde se defienden los máximos valores cristianos, están siendo objetados por quienes no comprenden la magnitud de estas máximas. Vimos, por ejemplo, como vecinos de nuestro pueblo, dirigentes de la democracia comprometidos por el voto popular, se funden con un gran abrazo envueltos en una bandera, donde expresan que los derechos humanos son un curro.
Nosotros, los muertos, los torturados, los compañeros, los familiares, y en especial la dirigencia política, tenemos hoy la tarea de forjar espacios de tolerancia, pero también encontrar un método fuerte para que las expresiones que fomentan la violencia, apología de los crímenes contra la humanidad, el enaltecimiento de las dictaduras, encuentren una barrera formal, para que no suceda “nunca más”.
Manuel Parodi
Ushuaia, Tierra del Fuego 8 de diciembre de 2020
“Quiero agradecer al pueblo chaqueño por su acompañamiento de todos estos años a mi familia, y muy especialmente al sindicato Foecyt, por el homenaje a mi hermano, y también a Lucrecia Zorrilla, a Dafne Zamudio, a Sara Mendez. Fue siempre una acogida cariñosa la que hemos recibido. Tampoco me olvido de nuestro querido Mario Bosch, por todo lo que hizo en los juicios y al fiscal Diego Vigay, que acompaña y contiene, por su compromiso y representante de la familia Franzen. Hemos logrado que hoy mi hermano Luis Arturo descanse en paz, Muchas gracias al equipo de antropología y especialmente a la familia Piérola, que aún siguen buscando a Fernando. Muchísimas gracias”
Teresa Franzen

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