En una sesión ordinaria reciente, el Concejo Deliberante de Eldorado decidió borrar de un plumazo el nombre «Néstor Kirchner» al Parque Industrial de la ciudad, generando otro enérgico rechazo de la ciudadanía ante la nefasta actuación de los ediles, más preocupados en descabezar la memoria que buscar soluciones verdaderas a las problemáticas y flagelos que azotan a la comunidad. Porque no se trató de un «correctivo», sino la penosa exhibición de una profunda amnesia e ingratitud institucional hacia el proceso histórico que dio vida al propio Parque y al período de refundación nacional llevado a cabo por el presidente Kirchner con políticas de reindustrialización, reactivación de las economías regionales y la asignación federal de recursos tras el estrepitoso derrumbe menemista-aliancista de finales de los ´90 y el comienzo del nuevo milenio. Pero nada de esto fue tenido en cuenta; se priorizó el negacionismo, la desmemoria y el odio como pretendidos motorizadores «de cambio», aunque piadosamente podríamos hablar también de ignorancia. La gente la está pasando muy mal, producto de un plan económico nacional devastador y excluyente -que no puede ocultar sus terribles resultados sociales- mientras los concejales siguen su perverso juego de distracción y absolutismo de espaldas a la sociedad. No debería sorprendernos si en la próxima sesión traen «iluminadas» ideas afines, como quitar el nombre «Eva Perón» al Centro de Día, desechar la Plaza «Raúl Alfonsín» del barrio Gürtner, y quemar la cartelería de la avenida Juan Domingo Perón del kilómetro 11. O tal vez se inclinen por pretender borrar de la memoria popular a Mario Alberto Potyliski, Héctor Hugo Ligorria, Juan Carlos Hobecker y al mismísimo Norberto Aguirre. Debemos estar muy atentos. Yo te avisé, y el que avisa no traiciona.
Pedro Krulewesky – Periodista
