El Gobernador acompañó la ceremonia en la cual el nuevo obispo tomó  posesión canónica de la Diócesis de Puerto Iguazú. Monseñor Nicolás Baisi asumió como obispo, luego de que Marcelo Raúl Martorell presentara oportunamente su renuncia ante el Papa Francisco tras haber alcanzado los 75 años de edad.

Oscar Herrera Ahuad asistió a la ceremonia de asunción del obispo Nicolás Baisi, quien tomó posesión durante una emotiva ceremonia que se realizó en la parroquia Catedral Virgen del Carmen de Puerto Iguazú. La celebración religiosa se llevó a cabo aplicando las normas sanitarias de distanciamiento social entre los participantes.

En el marco de las celebraciones el Gobernador destacó el rol de la iglesia y de los líderes religiosos para acompañar al pueblo siempre, pero en especial en este difícil momento de pandemia.  Luego le dio la bienvenida y le ofreció su compromiso para trabajar en conjunto. “Sabemos que estos son tiempos difíciles, donde la paz,  la tranquilidad, pero a su vez también la fe y la esperanza son el motor más importante para nuestra humanidad. Y poder hacer esta celebración en estos tiempos es muy importante para todos. Sepa que tiene mi compromiso para acompañarlo, somos un pueblo de enormes convicciones y nuestra provincia es su casa”. Posteriormente el mandatario provincial le entregó a modo de presente una réplica de Andresito Guacurarí similar al que le ofrendó en febrero al Papa Francisco.

Inmediatamente después agradeció los años compartidos con el ex Obispo Marcelo Raúl Martorell: “Quiero agradecerte por tu dedicación durante todo este tiempo, el cariño, el afecto y tu trabajo.  No te vas, siempre vas a estar en nuestros corazones. También quiero agradecerte la confianza y las acciones que pudimos llevar adelante en conjunto”, manifestó y resaltó la sinergia con la que trabajaron para fortalecer a la provincia, cada uno desde el rol que le correspondía.

Por su parte el nuevo obispo Nicolás Baisi, agradeció la bienvenida y destacó la calidez del pueblo misionero. Cura, de 55 años y con una carrera eclesiástica destacada, se desempeñaba como auxiliar de la diócesis de La Pata desde 2010 y a partir de ahora se hará cargo de la diócesis de Puerto Iguazú. Un distrito que fue creado el 16 de junio de 1986 por el Papa Juan Pablo II y tiene una población de 409.260 habitantes y 18 municipios.

La emotiva celebración religiosa se llevó a cabo con la participaron de un reducido público que se ajustó al protocolo vigente para reuniones de culto, confesiones religiosas, iglesias y/templos por la emergencia sanitaria. En ese marco el Gobernador estuvo acompañado del intendente local, Claudio Filippa; el diputado nacional, Ricardo Wellbach; autoridades religiosas, encabezadas por Monseñor Rubén Martínez, Obispo de la diócesis de Posadas y Monseñor Damián Santiago Bitar de la diócesis de Oberá, la Subsecretaria de Culto de la provincia, Rossana Barrios y representantes de las fuerzas de seguridad federales y provinciales.

La despedida de Monseñor Marcelo Raúl Martorell

El obispo emérito, Marcelo Raúl Martorell, dio la bienvenida a Nicolás Baisi y le transmitió su alegría. “Sé que colaborarás con las autoridades provinciales y municipales en la búsqueda del bien común de la comunidad, y que cuidarás de los más humildes, especialmente de sacerdotes y seminaristas, ellos han sido para mí, siempre, el latido de mi corazón”, aseguró.

Más adelante, Martorell aseguró que “hoy se termina mi caminar por esta diócesis, donde recibí toda la colaboración. Los 18 municipios siempre han estado en mi corazón, los llevo a todos en él: a los colonos, a sus comunidades”. Hizo también especial referencia a las comunidades aborígenes porque “llevan enraizadas las figuras de San Ignacio de Loyola y te esperan con ansias, si te sientas en sus casas y sus pequeñas placitas, encontrarás el ansia y la sed de Dios; ellos serán para ti hijos indispensables de nuestra santa madre Iglesia”.

Sobre el final de su intervención,” donde la tristeza y la alegría se confunden”, aseguró, Martorell se despidió de seminaristas, colaboradores, autoridades políticas y fuerzas de seguridad con quienes trabajó desde el obispado de Iguazú.

Las primeras palabras del nuevo Obispo

Durante su primera intervención como obispo de la diócesis, Monseñor Baisi recordó que “me toca suceder a grandes obispos, Kemerer, Piña y Martorell. Sé que esta es una tierra generosa testigo de las más grandes epopeyas evangelizadoras de la humanidad”, aseguró. Al mismo tiempo agradeció el cariño y la cercanía recibidas desde el mismo momento en que llegó a Misiones y en especial agradeció al gobernador Herrera Ahuad “que el primer día me recibió en su casa como un peregrino y porque gracias a su gestión en esta provincia tenemos misa pública”.Sobre el final expresó su deseo de “poder ser un buen pastor para esta querida diócesis”.