Es considerada la conmemoración más importante donde los judíos piden perdón por los pecados cometidos realizando un ayuno completo

Con la salida de la primera estrella la comunidad judía inicia la conmemoración considerada más importante: El “Yom Kipur” (Día del perdón)
El Yom Kipur es una conmemoración que se celebra para pedir el perdón por los pecados cometidos durante el año y para el arrepentimiento sincero. Durante esta jornada los judíos acuden al templo a rezar y a pedir perdón y realizan un ayuno completo durante toda la jornada.
En Misiones la conmemoración religiosa tendrá lugar en la sinagoga ubicada en la calle San Martín 479 y será oficiada por el rabino Ari Bursztein, decano del Instituto de Educación y estudios Judaicos “Abarbanel” junto al Sheliaj Tziur oficiante Oscar Gini, el jazanín Mauricio Epelbaum y el tecladista Juanjo Lansky.
El servicio se iniciará a las 19:30 con el rezo de Kol Nidré y Arvit y continuará mañana a partir de las 9:00 con el servicio de Shajarit. En tanto que a las 12:30 tendrá lugar el servicio de Izkor y a las 17: 00 el de Minjá
El día más santo

Yom Kipur es considerado el día más santo y solemne del año. La comida, la bebida, el baño y las relaciones conyugales están prohibidas.
En la víspera de Yom Kipur se realiza una cena festiva, tras la cual y con la puesta de sol, comienza el ayuno. Muchos judíos que no visitan la sinagoga durante todo el año, acuden a los servicios de oración este día tan especial. El día de oración y ayuno (Yom Kipur) finaliza cuando se hace sonar el tradicional Shofar (un cuerno de carnero).
Dentro del calendario hebreo Yom Kipur es el último de los 10 “Días Terribles” (Yamim Noraim) que comenzaron con el Rosh Hashaná. Está considerado como el final de los “diez días del arrepentimiento” y ofrece al pueblo judío una última oportunidad para conseguir el perdón de los pecados del año anterior.

Al contrario de la creencia popular, Yom Kipur no es un día triste, sino una celebración para el ayuno y la oración en un ambiente alegre. El ayuno libera a la persona de los asuntos físicos, para concentrarse en la oración y en la introspección espiritual. Según la tradición, sólo se logra el perdón través de la plegaria verdadera, el arrepentimiento y la caridad.