Los guaraníes vieron a los jesuitas como «líderes carismáticos» que, al igual que sus líderes espirituales, tenían poderes mágicos y gran elocuencia, siendo considerados como «poderosos chamanes». Esto pudo haber despertado cierto resentimiento por parte de los chamanes guaraníes y es probable que hayan tomado venganza por ello. Como parte de una investigación en curso, pienso que este pudo haber sido el disparador de la figura del «Yaguareté Abá». Mito guaraní en donde «el brujo o chamán se revolcaba sobre el cuero de un yaguareté, recitando unas palabras secretas, para finalmente levantarse transformado en tigre». Seguramente algunos jesuitas fueron atacados por estos felinos alimentando el mito que llegó hasta la «Gran Guerra» contra el Paraguay.