¿Y qué se puede esperar? Cabe preguntarse si la concejal Patricia Buckmayer ya egresó de la escuelita de dirigentes de La Libertad Avanza con todos los honores, che. Es que con la verborragia que maneja, mirá que lo terminó superando al mismísimo presidente.

Acá en Montecarlo la gente está repodrida de este circo. La tipa se llena la boca hablando de la «libertad», pero lo único que hace es destilar un odio que acá no queremos. Te da una bronca tremenda ver cómo se maneja:

  • Se recibió de abanderada de la provocación: Después de que saltó lo del Falcon verde en 2025, donde la señora se cagaba de risa diciendo que el baúl servía para «acarrear zurditos», ahora en septiembre de 2026 sale a hacer un vivo de streaming para tirar un rosario de obscenidades y putear de arriba a abajo a cualquiera que no piense como ella. Una finura total para una funcionaria pública, ¿viste?
  • Alumnos de la misma escuela: Muchos acá en la provincia se dan cuenta de que esto no es casualidad. En la militancia de su partido parece que les enseñan que el que grita más fuerte o el que es más violento gana la discusión. Pero esta mujer cruzó todos los límites: ni bien pisó el Concejo Deliberante de Montecarlo se olvidó de que representa a los misioneros, no a un grupo de fanáticos que añoran los Falcon verdes.
  • ¿Una moda que se contagia? Pero ojo, che, que esto no queda solo en Montecarlo. Da para preguntarse, de manera muy irónica, ¿no es curioso cómo este vocabulario tan fino y obsceno es reproducido calcado por otras concejales de la zona? Hace poco en Eldorado tuvimos a otra docente y concejal que trató de «pelotudo» a un periodista en pleno ejercicio de su laburo. Se ve que en el norte misionero el título docente ahora te lo dan con un manual de insultos incluido.
  • El silencio de los guardapolvos: Y la otra gran pregunta que nos hacemos todos: ¿por qué ningún colega docente sale a repudiar públicamente estas actitudes? ¿Dónde están los comunicados de los maestros indignados por cómo estas funcionarias hunden el prestigio de la educación? Al final, con tanto silencio, uno se termina preguntando si no será que en el fondo la avalan o les tienen miedo, sí parece que sí, o las otras docentes la avalan por ser mujer? Porque si esto hubiera sido dicho por un hombre, ahí si saldrían a pegar el grito, pero hasta hora solo se oye su silencio…
  • Mantenidas por el pueblo: Lo que más nos indigna como laburantes es que tanto la banca en el Concejo como su sueldo en el Consejo General de Educación se los pagamos nosotros con nuestros impuestos. No puede ser que un docente y vicedirectora, que tendría que estar educando con el ejemplo, ande a los insultos limpios por las redes sociales y reivindicando la época más nefasta de nuestra historia. Por todo esto, los montecarlenses no queremos más tibiezas ni comunicados de repudio que queden en la nada. Exigimos la expulsión inmediata de Patricia Buckmayer de su banca y que la echen definitivamente de la docencia. En Misiones somos gente de laburo y de paz, y no vamos a bancar que nos sigan tomando el pelo con esta clase de dirigentes.

 

 

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